Halli Galli: juego de velocidad y reflejos con timbre (6+)
Así de fácil se juega a este famoso juego de rapidez: un timbre en mitad de la mesa, un montón de cartas para cada jugador y en cuanto salgan exactamente cinco frutas del mismo tipo, ¡a por el timbre! ¡Ganará el jugador más rápido!
| Clasificación ESAR | (R) 04. JUEGO DE DESTREZA |
| Para jugar en... | Centros educativos , Centro juvenil , Granjas escuelas, campamentos y colonias , Escuelas vacacionales , Ludotecas , Casas rurales , Albergues , Familias |
| Marca / Fabricante | Mercurio |
| Fabricación | FABRICADO EN EUROPA |
Así de fácil se juega a este famoso juego de rapidez: un timbre en mitad de la mesa, un montón de cartas para cada jugador y en cuanto salgan exactamente cinco frutas del mismo tipo, ¡a por el timbre!
¡Ganará el jugador más rápido!
Editorial: Mercurio
Autor/a: Haim Shafir
Mecánica: agilidad manual
Temática: matemática
Edad: a partir de 6 años
Medidas: 12,7 × 17 × 5,3 cm
Complejidad: Sencilla
Nº Jugadores: de 2 a 6 jugadores
Material: 56 cartas con frutas, 1 timbre, Reglamento
🐞 Recomendaciones de uso y seguridad
Advertencia: No adecuado para menores de 36 meses (3 años), salvo indicación expresa contraria.
Información útil: Consulta el modo de uso y los datos del fabricante en el embalaje y/o en el manual incluido.
Conformidad: Producto comercializado conforme a la normativa europea que le resulta aplicable. Cuando el marcado CE es obligatorio (por ejemplo, en juguetes), figura en el producto o en su embalaje.
Importante: Guarda estas indicaciones para futuras referencias. Ten en cuenta que los colores, detalles o componentes pueden diferir de los ilustrados.
Centros educativos. El timbre hace visible el error: quien toca sin que haya cinco frutas lo descubre delante del grupo y devuelve cartas. Eso convierte el juego en un ejercicio de cálculo mental rápido con consecuencia inmediata, útil para reforzar la descomposición del 5 en primero y segundo de primaria. Conviene pactar antes quién toca con qué mano para evitar choques.
Centros juveniles y ludotecas. Es una propuesta de mesa abierta: se explica en un minuto, admite entrar y salir de la partida, y el timbre atrae público por sí solo. Funciona en torneo por eliminatorias con partidas de cinco minutos.
Granjas escuela, campamentos y colonias. Juego de interior para ratos de espera y tardes de lluvia. Ocupa poco y no tiene piezas que se pierdan salvo el timbre, que conviene guardar aparte.
Escuelas de vacaciones. Mezcla bien edades desde 6 años; los mayores no tienen ventaja real porque el juego premia el reflejo, no la experiencia.
Aviso de manejo. El timbre es metálico y sonoro: en espacios pequeños o con varios grupos a la vez el volumen se acumula. Con más de dos mesas simultáneas, separarlas o alternar turnos.