Comprar o alquilar los juegos: cómo decidir sin equivocarse

Cinco criterios que deciden la respuesta: cuántas veces al año, dónde se guarda, quién lo transporta, cómo tenéis presupuestado el gasto y quién monta.
Felip Kervarec Zaragozà 17 de septiembre de 2026

La pregunta llega casi siempre en el mismo momento: hay un evento en el calendario, alguien pide presupuesto de juegos gigantes y aparece la duda de si comprarlos de una vez o alquilarlos para ese día.

No hay una respuesta buena para todos los casos. Hay cinco criterios que, puestos por escrito, la deciden en diez minutos.

1. Cuántas veces al año se va a usar

Es el criterio que más pesa. Un material que sale tres o cuatro veces al año se amortiza pronto y además está disponible cuando surge algo sin previsión. Un material para un acto concreto, que no se repite, sale más caro comprado aunque el precio de compra parezca razonable, porque a ese precio hay que sumarle el sitio donde vive el resto del año.

La frontera práctica está en dos usos anuales. Por debajo, alquiler. Por encima, empieza a compensar la compra, sobre todo si el mismo material sirve para contextos distintos.

2. Dónde se guarda

Un juego gigante ocupa. Una tabla de tejo de dos metros, un cuatro en línea de exterior o un paracaídas de siete metros necesitan un armario alto, un altillo o una estantería profunda, y necesitan estar secos. Si el almacén es un cuarto compartido con las sillas y las cajas de material fungible, el juego se raya, se moja o desaparece a piezas.

Antes de comprar, mide el sitio. Es la comprobación que menos se hace y la que más devoluciones evita.

3. Quién lo transporta

El material de exterior pesa y ocupa maletero. Si la entidad tiene furgoneta o el material vive en el mismo sitio donde se usa, la compra no añade trabajo. Si cada actividad implica cargar coches particulares, el transporte se convierte en una tarea recurrente que nadie ha presupuestado en horas.

4. Cómo tenéis presupuestado el gasto

En muchas entidades y ayuntamientos la compra de material y la contratación de un servicio salen de partidas distintas, con plazos y trámites distintos. A veces hay dinero para contratar una actividad este trimestre y no lo hay para comprar material hasta el ejercicio siguiente, o al revés. Merece la pena preguntarlo antes de pedir presupuesto, porque puede decidir la respuesta por sí solo.

5. Quién monta y quién responde

Comprar significa que el montaje, la vigilancia del juego y las piezas que se pierden son vuestros. Alquilar con servicio significa que eso lo lleva quien alquila. Para un equipo pequeño que ya va justo el día del evento, esa diferencia vale más que el precio.

Qué conviene tener siempre

Hay material que sale rentable desde el primer año en cualquier servicio que trabaje con grupos: lo que se usa en cualquier época, cabe en un armario normal y no depende del tiempo que haga. Paracaídas, juegos de puntería de tamaño medio y juegos de mesa de grupo entran en esa lista.

Qué conviene alquilar

Lo muy grande, lo que se usa un día al año y lo que exige montaje especializado. Una batería completa de juegos gigantes para una feria o una fiesta mayor es el caso claro: ocupa una furgoneta entera y el resto del año estorba.

Materiales para esto

Cuatro ejemplos del material que casi siempre compensa tener en propiedad.

El precio, las medidas y las existencias están en cada ficha; aquí no los repetimos para que no queden desfasados.

Consejo de Magelab. Si dudáis, alquilad primero. Un evento con material alquilado os dice cuáles se han usado de verdad y cuáles se quedaron montados sin gente, y esa información vale más que cualquier recomendación para decidir la compra del año siguiente.

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El siguiente paso

En la página de alquiler está el catálogo de juegos de madera gigantes para eventos, ferias y fiestas. Las condiciones y el presupuesto se preparan según la fecha, el lugar y el número de juegos.

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