Dieciséis bloques de madera de caucho con ventanas de acrílico rellenas de arena de colores, agua con purpurina y cuentas. Hay cuatro formas, cuadrado, rectángulo, triángulo y semicírculo, cuatro de cada una, para apilar, clasificar y mirar a contraluz. Un material de construcción que además invita a observar lo que se mueve dentro, pensado para el rincón sensorial de escuelas infantiles, ludotecas y espacios de atención temprana.