Cornhole doble 90x60 cm: juego de puntería en madera para exterior
Set completo de Cornhole de madera con dos tableros de lanzamiento de 90 x 60 cm, fabricados en madera de pino y abedul. Incluye 8 saquitos en 2 colores, asa resistente y bolsa de transporte. Adecuado para actividades al aire libre y recomendado a partir de 6 años.
| Clasificación ESAR | (E) 1. 06. JUEGO SENSORIAL MOTOR , (R) 4. 05. JUEGO DE HABILIDAD , (R) 4. 06. JUEGO DEPORTIVO ELEMENTAL |
| Para jugar en... | Centros educativos , Centro juvenil , Granjas escuelas, campamentos y colonias , Escuelas vacacionales , Ludotecas , HORECA (hotel, restaurante, cámping) , Empresas , Residencias de 3ª edad |
| Marca / Fabricante | Engelhart |
| Fabricación | FABRICADO EN EUROPA |
El Cornhole doble 90x60 cm transforma cualquier patio, sala multiusos o zona verde en una dinámica de precisión fácil de explicar y muy participativa.
Dos tableros de madera, ocho saquitos y una mecánica directa —lanzar, ajustar la fuerza y celebrar cada acierto— lo convierten en un recurso excelente para profesionales que necesitan activar grupos diversos sin montaje complejo. Es ideal para rotaciones por equipos, torneos breves, ferias escolares, veladas de campamento, acciones de empresa o sesiones intergeneracionales.
Su formato de madera de pino y abedul, con medidas aproximadas de 90 x 60 cm, aporta presencia visual y estabilidad, mientras que los saquitos de dos colores permiten crear retos, puntuaciones adaptadas y variantes cooperativas.
Recomendado desde 6 años, facilita la coordinación óculo-manual, la espera de turno, la autorregulación y la convivencia lúdica.
Editorial: Engelhart.
Mecánica: lanzamiento y puntería.
Temática: juego exterior.
Edad: desde 6 años.
Medidas: 90 x 60 x 10 cm.
Complejidad: baja.
Nº jugadores: desde 2.
Autor/a: no indicado.
Material: madera de pino y abedul; 8 saquitos en 2 colores; asa y bolsa de transporte.
Plantea partidas cortas por estaciones para mantener alta la participación.
En centros educativos, úsalo para trabajar cálculo mental con puntuaciones; en campamentos, organiza ligas por cabañas; en empresas, convierte cada lanzamiento en un reto cooperativo; y en residencias, reduce distancia y peso percibido mediante turnos pausados y objetivos más cercanos.
Para inclusión, permite lanzar sentado, marca zonas de tiro con colores, usa parejas de apoyo y sustituye la competición por retos colectivos: “sumar 50 puntos entre todo el grupo”.